Los Mundiales de Robots Humanoides en Pekín: récords de velocidad, aparatosas caídas y autonomía total en pruebas

Fuentes: Los Juegos Mundiales de Robots en Pekín: récords, aparatosas caídas y choques en los ensayos olímpicos

El Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín acoge la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una competición que reúne a 2.056 máquinas de 16 países en 50 pruebas deportivas y de habilidad. Los ensayos previos ya han generado dos imágenes virales: un robot que batió las marcas de velocidad en los 100 metros lisos pero no logró frenar a tiempo y se estrelló contra cajas protectoras, y otro autómata de desarrollo local que perdió el control al final de la pista, impactó contra el colchón de seguridad y se partió por la mitad mientras salían chispas de su estructura. Ambos episodios evidencian la paradoja del sector: la velocidad y la agilidad avanzan con fuerza, mientras la estabilidad y el frenado siguen siendo el eslabón más débil.

El evento ha cuadruplicado su tamaño respecto a la edición inaugural, con 666 equipos —dominado por la industria tecnológica china y delegaciones de Estados Unidos, Alemania, Japón y Singapur— que compiten en carreras de 100 y 1.500 metros, salto de longitud, obstáculos, fútbol, boxeo y tenis de mesa, además de exhibiciones de artes marciales, taichí, breakdance, vals y samba. La normativa de este año exige por primera vez que pruebas clave como los 100 metros se completen de forma totalmente autónoma, sin teleoperación humana, y reduce el tiempo máximo de tres a un minuto. El programa incluye también 21 desafíos de escenarios cotidianos e industriales —ensamblaje en fábricas, clasificación de mercancía, doblado de ropa y extinción de incendios— con los que Pekín utiliza la alta competición como banco de pruebas para evaluar el salto de la robótica humanoide del deporte al mercado laboral.