Ferrari está experimentando un relevo generacional sin precedentes en su clientela: los millennials y la generación Z representaron el 40% de los nuevos compradores de la marca italiana en 2024, frente al 30% del ejercicio anterior, según declaró su consejero delegado, Benedetto Vigna, a CNBC. El directivo destacó el creciente interés de clientes más jóvenes y definió el fenómeno como una tendencia global que transforma la relación de las marcas de lujo con su público.
El cambio responde a la confluencia de varios factores. Por un lado, el peso de influencers y celebridades que exhiben sus coches en redes sociales y que la marca ha sabido encauzar para reforzar su aura de exclusividad, junto a la histórica política de "marketing de escasez" impuesta por Enzo Ferrari, que limita la producción para alimentar la demanda. Las listas de espera para determinados modelos rondan los dos años y la marca vende alrededor del 84% de sus coches nuevos a propietarios que ya tienen un Ferrari, y el 56% a clientes con más de un modelo en su garaje.
La clave del rejuvenecimiento, no obstante, es la llamada "Gran Transferencia de Riqueza": se estima que, hasta 2045, las generaciones más jóvenes recibirán alrededor de 84 billones de dólares en herencias, una inyección de capital que ya empieza a notarse en la lista Forbes de 2025, donde la mayoría de los nuevos millonarios menores de 30 años lo son por herencia. Lamborghini y Porsche observan dinámicas similares, con Stephan Winkelmann confirmando que cada vez más jóvenes pueden permitirse sus coches y Porsche adaptando sus canales de venta a este nuevo perfil de cliente.
