Los legendarios panes planos de Uzbekistán: tradición, arte y cultura

Fuentes: The Fabled Flatbreads of Uzbekistan: Tradition, Craft and Symbol

El artículo relata una inmersión periodística en la cultura del non, el pan plano uzbeko cocido en hornos de arcilla tipo tandoor, cuyo origen se remonta a tradiciones mesopotámicas de hace más de 4.500 años, con referencias en la Epopeya de Gilgamesh y en textos cuneiformes sumerios. La narración arranca en un patio de Taskent, donde el panadero Raushanbek Ismailov, de quinta generación, introduce piezas de masa en un tandoor a 315 °C para obtener hogazas doradas, crujientes y de miga aireada, bautizadas como non (del persa nahn). Cada día elabora unas 50 piezas grandes y 425 pequeñas, siguiendo un proceso con xamir (masa madre nocturna), diseños perforados mediante sellos metálicos llamados chekich, marcas radiales con herramientas denominadas bosma, aceite, sésamo y leche en polvo. El estilo de Taskent se distingue por ser más ligero, blando y masticable que el de otras regiones del país.

El texto repasa los hallazgos sobre el pan con levadura —descrito en Egipto faraónico y citado por Plinio el Viejo— y describe cómo el non varía en forma, tamaño y sabor entre provincias. Además de su valor gastronómico, el pan cumple funciones rituales y sociales: se coloca bajo la cabeza de los recién nacidos y entre las piernas de los niños que empiezan a andar; nunca se corta con cuchillo, sino que se rompe con la mano; si cae al suelo se eleva a un muro o a una rama pronunciando la frase 'aysh Allah, en paralelo con el castellano 'es pan de Dios'. El reportaje incluye una visita al mercado de Chigatay Darvoza, un encuentro con Bakhrom, maestro chekich de séptima generación, y una visita al bazaar de Samarcanda, donde el pan de compromiso, teñido de rosa y amarillo y vendido siempre por parejas, sella la unión de dos familias antes de la boda.