Los hutíes, respaldados por Irán, han escalado su campaña contra Arabia Saudí con ataques de misiles contra el aeropuerto internacional de Riad, causando 18 muertes y cientos de heridos en la última semana. Estos incidentes, que han interrumpido la aviación civil y afectado a empresas financieras, representan la mayor agresión directa hasta la fecha contra infraestructuras saudíes. El movimiento miliciano ha aprovechado el control del estrecho de Bab al-Mandab para ejercer presión estratégica sobre el suministro global de petróleo, contrarrestando la influencia de Estados Unidos. Aunque Arabia Saudí es el octavo mayor gasto mundial en armamento, sus defensas aéreas no han logrado detener todos los misiles debido a la extensión del territorio. Expertos señalan que la capacidad de los hutíes ha aumentado gracias al asesoramiento iraní, y que la escalada continúa sin señales de cese inminente, poniendo en riesgo la estabilidad regional y los precios energéticos internacionales.
