El Gobierno británico ha cambiado la normativa para autorizar la venta de paneles solares enchufables, conocidos como «balcony solar panels», que los hogares del Reino Unido podrán adquirir y conectar a un enchufe convencional a partir del 27 de agosto. La reforma legal permite a grandes distribuidores como Currys, B&Q, Asda, Screwfix, Wickes y Amazon ofrecer estos kits solares de instalación propia, pensados para pisos y viviendas de alquiler sin acceso a tejado.
A diferencia de los paneles solares tradicionales, los sistemas enchufables, de unos 800 vatios de potencia, no requieren instalador profesional y generan electricidad que se inyecta directamente en el circuito doméstico. Según el sector, pueden reducir la factura eléctrica entre 70 y 110 libras anuales, aunque la inversión inicial, de al menos 400 libras, se amortiza en cuatro a siete años.
La medida coincide con un récord de instalaciones solares en el Reino Unido: 269.000 el año pasado, un tercio más que el anterior. Chris Hewett, director ejecutivo de Solar Energy UK, celebró la apertura del mercado a hogares antes excluidos de la generación distribuida. Rob Hallifax, cofundador de Windfall Energy, advirtió de que la generación caerá al entrar el otoño y de que algunos inquilinos necesitarán permiso del propietario para instalar los paneles. Además, el Gobierno estudia la compra masiva de baterías enchufables compatibles para distribuirlas entre hogares de bajos ingresos.
