Los geoneutrinos del SNO+ dibujan un manto terrestre irregular

Fuentes: Neutrinos From Deep Inside Earth Provide a New Picture of the Mantle

El experimento SNO+, instalado a dos kilómetros de profundidad en la mina Creighton de Sudbury (Canadá), ha detectado por primera vez geoneutrinos en el hemisferio occidental, según informó el equipo en noviembre de 2025. Esta nueva medición eleva en torno al 50% el número total de geoneutrinos observados por la humanidad y se suma a los registros previos del detector japonés Kamland (2005) y del italiano Borexino (2009).

Los geoneutrinos son partículas generadas por la desintegración de uranio, torio y potasio en el manto y la corteza, y constituyen una de las principales fuentes de calor interno del planeta, responsable de la tectónica de placas y del campo magnético terrestre. Contarlos ofrece una medida directa de la abundancia de esos elementos radiactivos.

Las observaciones realizadas en distintos puntos del globo muestran flujos distintos: alto en Borexino, bajo en Kamland e intermedio bajo Canadá, aunque las incertidumbres siguen siendo notables. Esa disparidad apunta a que el manto podría no ser químicamente uniforme, como asumía la geoquímica tradicional. Las zonas con mayor producción de geoneutrinos se sitúan aproximadamente sobre las LLSVP, dos grandes provincias de material denso y caliente situadas bajo África y el Pacífico. Los investigadores subrayan que aún no se puede descartar que las diferencias obedezcan a sesgos en los propios detectores.