Los faros LED convierten la noche en un infierno para los conductores en EE.UU.

Fuentes: Driving in America Is Headlight Hell

Conducir de noche en Estados Unidos se ha vuelto insoportable debido al deslumbramiento de los faros LED, cada vez más potentes y con una luz azulada más agresiva que la de las halógenas tradicionales. El problema se agrava por la proliferación de camionetas y SUV, cuyos faros altos apuntan directamente a los retrovisores de los demás conductores. Aunque la tecnología ‘adaptive driving beam’ (ADB) existe desde hace más de una década y se usa en Europa y Asia, su implementación en EE.UU. ha sido bloqueada por regulaciones obsoletas que exigen faros separados para luces altas y bajas, algo incompatible con los haces adaptativos. En 2021 el Congreso modificó la norma, pero la NHTSA impuso requisitos más estrictos que los internacionales. Solo Rivian ha logrado activar el ADB en sus vehículos tras rediseñar su sistema electrónico. Tesla y Audi han anunciado su incorporación en próximos modelos, pero la mayoría de los automóviles nuevos siguen sin poder usar esta función, incluso cuando ya llevan el hardware necesario. La solución definitiva tardará años: los coches actuales permanecen en circulación una media de 13 años, y el ADB beneficia más a los demás conductores que al propio propietario, por lo que no incentiva el cambio de vehículo.