Una encuesta de Gallup revela que el 81% de los estadounidenses valora positivamente la libre empresa, frente al 54% que aprueba el capitalismo y apenas el 39% que respalda el socialismo. La diferencia entre libre empresa y capitalismo responde sobre todo a la percepción de desigualdad: el 23% de los adultos estadounidenses considera que el capitalismo beneficia a los ricos a costa de los demás, mientras solo el 9% aplica esa misma crítica a la libre empresa.
Ambos sistemas son elogiados por generar oportunidades económicas, crecimiento e innovación, aunque también se les reprocha la avaricia y el poder corporativo. Los republicanos destacan del capitalismo la recompensa al esfuerzo (47% frente al 25% de los demócratas), mientras que demócratas e independientes critican con más frecuencia su contribución a la desigualdad (29% y 26% frente al 13% de los republicanos).
El socialismo parte de una posición mucho menos favorable: el 30% de los encuestados no encuentra nada positivo en él y otro 15% no responde, lo que suma un 45%. Quienes sí lo valoran lo asocian principalmente con la protección social —acceso a sanidad, educación y vivienda (26%)— y con una distribución más equitativa de la riqueza (23%). Sus detractores mencionan la ineficiencia económica (21%), el exceso de control gubernamental (19%) y la pérdida de incentivos para trabajar (18%). Las diferencias partidistas sobre el socialismo son las más marcadas de los tres sistemas: más de la mitad de los republicanos (54%) no identifica ningún aspecto positivo, frente a alrededor del 30% de los demócratas.
