Los dolosse son bloques de hormigón con forma de H compuestos por cuatro brazos que irradian desde un centro, ideados para amortiguar el impacto de las olas sobre diques, puertos y estructuras costeras. Su diseño permite que el agua fluya a través de ellos y alrededor, disipando la fuerza del oleaje en lugar de oponer una superficie sólida, lo que los hace mucho más estables frente a temporales que los bloques rectangulares tradicionales. Pueden colocarse de forma aleatoria o apilarse ordenadamente, y su peso oscila entre 30 y 80 toneladas por unidad.
A lo largo de la costa sudafricana es habitual verlos en cualquier punto donde se requiera protección litoral. El puerto de aguas profundas de Coega, en Port Elizabeth, cuenta con cerca de 30.000 dolosse de 30 toneladas cada uno formando la capa superior de un rompeolas de 2,5 kilómetros.
La pieza fue creada por un equipo de ingenieros de los entonces Ferrocarriles y Servicios Portuarios de Sudáfrica, que no solicitaron patente porque su condición de empleados les impedía obtener beneficio económico, por lo que nunca recibieron compensación ni reconocimiento oficial. Sobre el origen de su forma persisten varias hipótesis: antiguas tabas de juegos infantiles sudafricanos, el juego de jacks o incluso la espina del arbusto dubbeltjie. Hoy los dolosse se fabrican y exportan desde Sudáfrica a proyectos costeros en todo el mundo.
