Los dialectos regionales en el canto de las aves

Fuentes: Regional dialects in birdsong reveal acoustic biodiversity maps

El canto de las aves presenta variaciones dialectales significativas que funcionan como un mapa acústico de la biodiversidad. Aunque la mayoría de las especies cantan principalmente al amanecer para maximizar la propagación del sonido, los patrones vocales varían geográficamente incluso entre individuos de la misma especie. Por ejemplo, el tordo común (yellowhammer) exhibe dos dialectos distintos en el Reino Unido, diferenciados por la entonación de la última sílaba, mientras que en Nueva Zelanda, donde fue introducido, se han identificado siete dialectos, preservando variantes británicas del siglo XIX que ya no existen en el país de origen.

El aprendizaje del canto es crucial para la mayoría de las especies, ya que las aves jóvenes heredan una plantilla básica y la perfeccionan escuchando a padres o vecinos. Estudios sobre el charrán común (chaffinch) y el tordo común (corn bunting) demuestran que la exposición a la comunidad local influye más en la complejidad del canto que la herencia genética directa. Además, el entorno urbano modifica el canto: las aves urbanas cantan a mayor tono para superar el ruido del tráfico, cantan más rápido y con mayor volumen, y comienzan el canto matinal hasta cinco horas antes que sus contrapartes rurales. La luz artificial también adelanta el inicio del canto matinal en especies como el tordo común. Finalmente, la investigación sobre el canto femenino sigue siendo limitada, con datos insuficientes para determinar si las hembras cantan en la mayoría de las 4.814 especies conocidas, lo que sugiere que aún hay mucho por descubrir en la diversidad vocal de la naturaleza.