Los cuatro castores de Oxford Street: la curiosa historia de la fábrica de sombreros de Henry Heath

Fuentes: Why Are There Statues Of Beavers On Top Of This Oxford Street Shop?

En lo alto del número 105-109 de Oxford Street, hoy ocupado por las tiendas Tiger y Footlocker, cuatro figuras de castoro coronan desde hace 130 años la antigua fábrica de sombreros de Henry Heath. El edificio, construido en 1887, albergó una industria dedicada principalmente al fieltrado de sombreros de copa, un producto de moda entre la gentlemen inglesa desde 1550.

Heath eligió los castoros como emblema porque su pelaje era el material preferido en la sombrerería por sus propiedades impermeabilizantes, superiores a las del conejo o la liebre. La materia prima procedía de Canadá, tras el comercio iniciado por la Hudson's Bay Company a principios del siglo XVIII, una vez que el castoro europeo había sido cazado casi hasta la extinción en la centuria anterior.

La fachada aún conserva el nombre de Henry Heath y relieves del rey Jorge IV —que reinó desde 1822, año de fundación de la empresa— y de la reina Victoria. El negocio llegó a emplear a unas 70 personas y se promocionaba por no vender a las Co-operative Stores, vendiendo directamente al público.

A mediados del siglo XIX, la seda sustituyó al pelo de castoro en los sombreros de copa. El cambio fue también un alivio sanitario: para fieltrar las pieles, los obreros las sumergían en una solución de nitrato mercúrico (el llamado proceso carrotting), cuyos vapores envenenaban el sistema nervioso y provocaban temblores, irritabilidad, depresión, paranoia y demencia. Estos efectos eran ya conocidos cuando se construyó la fábrica de Heath, origen de la expresión popular inglesa "mad as a hatter" (loco como un sombrerero).