Los cables submarinos que conectan el mundo

Fuentes: The Cables that Connect the World

La mayor parte del tráfico internacional de internet no viaja por satélite, sino por unos 1,5 millones de kilómetros de cables de fibra óptica tendidos sobre el fondo marino. Estos sistemas, que llevan datos entre continentes, son fabricados e instalados por apenas cuatro compañías en el mundo: la estadounidense SubCom, la francesa Alcatel Submarine Networks, la japonesa NEC y la china HMN Technologies.

El artículo parte de un punto de amarre en la playa de El Burgo–Torrenueva, en La Línea de la Concepción (Cádiz), donde un cable emerge del mar y conecta con Ceuta, en la costa africana. Este enclave español de unos 85.000 habitantes, gobernado por España desde 1668 y reclamado por Marruecos, dependió durante años de un único enlace envejecido con la península.

Los cables de aguas profundas tienen unos 25 milímetros de diámetro y alrededor de 1,4 toneladas por kilómetro. En su interior, finos hilos de vidrio transportan los datos, rodeados de gel, cobre, policarbonato, acero y polietileno para soportar la presión y los daños. Cada 50 u 80 kilómetros se instala un repetidor que amplifica la señal, alimentado por corrientes de entre 3.000 y 15.000 voltios enviadas desde las estaciones costeras.

Tender un cable es un proceso de varios años que incluye encuestas marinas, permisos en cada jurisdicción y un coste de entre 250 y 400 millones de dólares para un sistema transatlántico o transpacífico, con una vida útil de 20 a 25 años. Cada año se registran entre 150 y 200 averías en la red global.