Tower Optical, un taller de Norwalk (Connecticut) fundado en 1933, ha fabricado desde entonces unos 2.000 binoculares monedero instalados en miradores turísticos de Estados Unidos y Canadá, como las Cataratas del Niágara, el Gran Cañón o el puente Golden Gate. De esas máquinas, alrededor de 1.800 siguen operativas en unas 400 ubicaciones gracias a su robustez ante condiciones meteorológicas extremas, y han acabado convertidas en iconos del paisaje estadounidense. La empresa permaneció en la misma familia hasta 2025 y nunca había vendido unidades a particulares; ahora, por primera vez, ofrece algunas de sus unidades históricas con precios desde 9.500 dólares, incluida la rehabilitación completa, una óptica nueva de OM Digital y la ficha de mantenimiento original. Según uno de sus actuales propietarios, Adam Rice, cada máquina cuenta con una tarjeta física que registra sus ubicaciones y arreglos a lo largo de décadas, lo que convierte a cada binocular en una pieza con pedigrí rastreable. La compañía ya no fabrica unidades nuevas —el proceso original se ha perdido con el tiempo— y ha adaptado los visores al pago contactless mediante tarjetas y teléfonos. Tower Optical estima que no venderá más de 50 a 100 unidades, como vía para financiar la modernización de su red.
