Anthropic ha advertido sobre los riesgos de la inteligencia artificial avanzada con mucha más frecuencia que su rival OpenAI a lo largo de 2026, según un análisis del Financial Times. La investigación, que examinó declaraciones oficiales, publicaciones en redes sociales y artículos de la compañía y de su consejero delegado, Dario Amodei, concluye que cinco de cada 1.000 palabras empleadas por Anthropic están relacionadas con riesgos, regulación o restricciones. En el caso de OpenAI y Sam Altman, esa proporción es ocho veces menor, de 0,6 por cada 1.000. El debate ha adquirido un fuerte componente político tras la decisión de Washington de prohibir la semana pasada el acceso de personas extranjeras a los últimos modelos de Anthropic, Mythos y Fable, valorada en 965.000 millones de dólares. Varios tecnólogos han responsabilizado a la compañía de ese veto por su insistencia en alertar de los peligros de la IA, en especial en relación con Mythos. Yann LeCun, exjefe de IA de Meta y uno de los pioneros del campo, afirmó esta semana que la prohibición demuestra que el «alarmismo ridículo» de Amodei «ha dado sus frutos» y escribió en redes sociales que «se recoge lo que se siembra». La disputa ha generado preocupación en Europa y en el sector tecnológico estadounidense ante la posibilidad de que la Administración de Trump restrinja el acceso a los modelos de frontera desde fuera del país, lo que se perfila como una prueba temprana del enfoque estadounidense para regular los sistemas de IA más avanzados.
