Asesores patrimoniales de élite en Silicon Valley anticipan un aluvión de nuevos millonarios en 2025 impulsado por las eventuales salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic. Ashley Velategui, responsable de estrategias de patrimonio en Bernstein Private Wealth Management, y Brittany Boals Moeller, al frente de la división de gestión patrimonial de Goldman Sachs en la costa oeste, coinciden en que la velocidad y la escala de la creación de riqueza actual superan a ciclos anteriores.
Según Velategui, sus clientes promedian patrimonios de entre 20 y 100 millones de dólares, frente al umbral histórico de 25 a 30 millones. Los clientes ultra-ricos destinan ya 25 millones adicionales a la creación de oficinas familiares para gestionar sus activos. Boals Moeller señala que buena parte del trabajo consiste hoy en planificación previa a una OPV.
El artículo aborda cinco ejes clave: la redefinición de los umbrales de riqueza; la complejidad de los periodos de lock-up de 180 días tras una OPV, que impiden vender acciones de inmediato; las estrategias fiscales avanzadas, como los variable prepaid forwards, para liquidez sin vender participaciones; el impacto de la inteligencia artificial en el sector, con clientes que llegan a las reuniones con más información que nunca y asesores que deben diferenciarse de herramientas como Claude; y el auge de la filantropía, con clientes que enseñan a sus hijos a gestionar pequeñas donaciones.
Las asesoras subrayan que la mayoría de los clientes actúa con cautela, aunque algunos se lanzan a grandes compras, y que Silicon Valley mantiene su efecto flywheel: los fundadores y empleados tempranos reinvierten buena parte de su fortuna en nuevas startups.
