Liudmila Pavlichenko: la francotiradora que Stalin envió a la Casa Blanca

Fuentes: Ella sola mató a 309 enemigos. Luego Stalin la envió a Washington

Liudmila Pavlichenko estudió Historia en la Universidad de Kiev cuando la Operación Barbarroja lanzó a la Alemania nazi contra la Unión Soviética en junio de 1941. Tras formarse como francotiradora y vencer la resistencia del Ejército Rojo a admitir mujeres en combate, se incorporó a la 25.ª División de Fusileros y, en apenas diez meses, acumuló 309 bajas confirmadas —incluidos al menos 36 francotiradores enemigos— durante las campañas de Odesa, Moldavia y el asedio de Sebastopol. La Wehrmacht llegó a ofrecerle recompensas y amenazarla a través de altavoces para intentar frenarla.

Una herida de metralla en verano de 1942 apartó a Pavlichenko del frente, pero la decisión de Stalin fue estratégica: convertir a la tiradora más letal del país en embajadora política para presionar a Estados Unidos y Reino Unido a abrir un segundo frente en Europa. Con 25 años fue la primera ciudadana soviética recibida en la Casa Blanca, donde trabó amistad con Eleanor Roosevelt y pronunció un discurso célebre dirigido a los aliados occidentales.

El viaje también destapó el choque cultural con la prensa estadounidense, más interesada en su aspecto físico que en el frente. Pavlichenko respondió con frases que se convirtieron en emblema de la Segunda Guerra Mundial y regresó para entrenar a nuevos tiradores. Su figura, explotada por la propaganda soviética, sigue siendo debatida por los historiadores, aunque sus méritos militares están ampliamente documentados.