La nueva versión del kernel de Linux, 7.1, ha eliminado varios controladores de hardware de entrada obsoletos, incluyendo soporte para ratones de bus (bus mice), una tecnología que dejó de ser relevante hace casi 30 años. Esta limpieza se realiza como parte de un esfuerzo continuo para simplificar el kernel y eliminar código innecesario. Además del soporte para ratones de bus, también se han eliminado controladores para dispositivos portátiles de finales de los años 90 y principios de los 2000, como el Palm Top PC 110, el ICS MicroClock MK712 y el CT82C710 para interfaces PS/2 utilizadas en laptops antiguas. Un protocolo de touchpad Alps usado en laptops OLPC también fue eliminado, habiendo estado inoperativo desde 2015. La eliminación de estos controladores, junto con otras medidas como la eliminación de soporte para i486, refleja un enfoque en la optimización del kernel para hardware más moderno y eficiente, aunque esto implica dejar atrás la compatibilidad con sistemas muy antiguos.
