Linus Torvalds publicó el pasado domingo por la tarde el kernel Linux 7.2, cuya carga principal son actualizaciones de controladores. El propio Torvalds reconoció en la lista de correo del kernel que los cambios de código en la última semana previa al lanzamiento fueron mayores de lo esperado, pero calificó esa dinámica como «el nuevo normal»: retrasar una versión por ese motivo probablemente impediría que se publicara jamás. Como causa principal mencionó reescrituras tardías de gran alcance, con el código de planificación DRM como caso destacado, lo que consideró la única forma correcta de tratar código inmaduro que genera problemas.
Linux 7.2 es, en conjunto, un lanzamiento mainline bastante estándar. Cuando Torvalds cerró la ventana de integración a finales de junio, señaló que aproximadamente un tercio de los parches correspondía a definiciones de registros de GPUs de AMD, un volumen habitual. Excluyendo esos volcados, algo más de la mitad del resto son actualizaciones de controladores, incluidas otras novedades gráficas, y el resto se reparte entre mejoras de arquitectura, ajustes de herramientas, documentación y actualizaciones del núcleo del kernel. El código de red también permaneció activo hasta el último momento.
El kernel se puede descargar ya desde kernel.org, aunque todavía no hay un registro de cambios completo. En la lista de núcleos con soporte a largo plazo, el candidato más reciente sigue siendo la versión 6.18, publicada a finales de noviembre de 2025 y con mantenimiento garantizado hasta diciembre de 2028. La versión anterior, Linux 7.1, había aparecido a mediados de junio con un nuevo controlador NTFS y la activación por defecto de FRED de Intel para mejorar el rendimiento.
