Libreros europeos sospechan que pedidos masivos sirven para entrenar modelos de IA

Fuentes: A 'bananas' order for 5,000 obscure titles from a Galway bookshop fuels suspicion

Libreros independientes de Galway a Berlín están recibiendo pedidos automáticos de miles de libros antiguos y descatalogados, sin negociación de precios y pagados al contado, una práctica que consideran sospechosa de alimentar el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Tomás Kenny, dueño de Kennys Books en Galway, una de las primeras librerías del mundo en tener web (1994), recibió en mayo un pedido de 5.000 títulos de lo más ecléctico, desde una historia de Connemara hasta una guía de inversiones ya obsoleta. Libreros berlineses como Urban Zerfass y la casa de subastas Bassenge confirman pedidos similares de entre 10.000 y 50.000 euros, centrados en libros con ISBN y enviados a direcciones europeas, desde donde presumiblemente se reenvían en contenedores a Estados Unidos. La sospecha apunta a gigantes tecnológicos que, tras la pista abierta por el caso Anthropic, adquirirían y destruirían libros para escanearlos y entrenar sistemas como Claude. Anthropic llegó en 2025 a un acuerdo de 1.500 millones de dólares con autores tras revelarse su Proyecto Panamá. Bajo la ley alemana, escanear libros sin permiso vulnera el derecho de autor; en EE. UU., en cambio, la doctrina del fair use permite al propietario del libro escanearlo y destruirlo. La Asociación de Editores y Libreros alemanes ha calificado la práctica de destructiva e ilegal. Zerfass advierte de que el objetivo último es fragmentar el pensamiento humano, mientras Kenny, más práctico, rechaza participar si se trata de apropiarse de propiedad intelectual.