La línea Micro RGB de LG llega al mercado como una de las incorporaciones más recientes en la evolución de los televisores, basada en LED rojos, verdes y azules de tamaño microscópico que prometen mayor precisión cromática, mejor contraste y brillo, y negros más profundos que los LED tradicionales y los OLED. El modelo Micro RGB Evo de 75 pulgadas se comercializa en Estados Unidos por 5.000 dólares, con versiones de 86 (7.000 dólares) y 100 pulgadas (8.000 dólares).
El segmento RGB está muy concurrido: Samsung ofrece el Micro RGB R95H desde 3.000 dólares (65 pulgadas), TCL el RGB Mini-LED RM9L desde 6.000 dólares (85 pulgadas), Hisense el UR9 RGB MiniLED desde 2.200 dólares (65 pulgadas) y Sony el Bravia 7 Mark II desde 2.600 dólares (65 pulgadas). Hisense y Sony recurren a la tecnología mini RGB, con LED ligeramente más grandes que la variante micro y, en teoría, con un control más limitado del display.
Tras probar todos estos modelos, el LG y el Samsung Micro RGB se imponen al resto en calidad de imagen, aunque la diferencia respecto a los mini RGB sigue siendo objeto de debate. El artículo describe además el diseño del LG Micro RGB Evo, con biseles gris oscuro y carcasa negra, compatible con montaje a ras de pared, y un peso de 40,2 kilogramos que dificulta su manipulación sin ayuda.
