Alice's Adventures in Wonderland, publicada en 1865 bajo el pseudónimo Lewis Carroll, es mucho más que un cuento infantil onírico: es una obra plagada de chistes matemáticos dirigidos a los colegas de su autor en el Oxford Senior Common Room. Charles Lutwidge Dodgson era profesor de matemáticas en Christ Church, Oxford, y publicó sus trabajos serios bajo su nombre real, reservando la ficción para su pseudónimo por vergüenza ante sus estudiantes.
La célebre escena de la multiplicación fallida (cuatro por cinco es doce, cuatro por seis es trece, cuatro por siete es catorce) no es disparate: es una broma sobre sistemas de numeración en bases diferentes. En base 18, 4×5=20 se escribe como «12»; en base 21, 4×6=24 se escribe «13». Alice avanza correctamente, pero nunca llegará a veinte.
El tea party del Sombrerero Loco,固定 a las seis de la tarde porque Time dejó de hablarle, satiriza la controversia matemática de la época sobre geometría no euclidiana. Bernhard Riemann había publicado su trabajo fundacional en 1854, cuestionando si las líneas parallelas pueden encontrarse. Dodgson, defensor acérrimo de Euclides, representó la nouvelle física como un tiempo detenido, irrecuperable.
El Gato de Cheshire representa la abstracción matemática que Dodgson temía: una propiedad (la sonrisa) existente sin portador (el gato). En su época, matemáticas puras como grupos y funciones existían sin obligación de representar objetos físicos.
La escuela de la Tortuga Simulada enseña «Reeling and Writhing» y las «cuatro ramas de la aritmética»: Ambition, Distraction, Uglification, Derision (juego de palabras con Addition, Subtraction, Multiplication, Division). Las lecciones menguan una hora cada día, describiendo una secuencia decreciente hacia cero.
Dodgson murió en 1898 detratenido de que los lectores entendieran la lógica subyacente. La cultura adoptó el libro como símbolo surrealista y cultural, ignorando que su autor era un lógico riguroso que odiaba la geometría moderna. Para estudiantes de idiomas, la estructura repetitiva con vocabulario básico constituye un andamiaje ideal de A2 a A2+ en siete idiomas.
