Lenovo ha presentado en Berlín el IdeaPad Vibe, su particular respuesta al MacBook Neo de Apple, un portátil que ha revolucionado el segmento de entrada y gama media desde su llegada al mercado en marzo. Con un precio de partida idéntico —799 euros en Europa y 700 dólares en Estados Unidos— y una estrategia de diseño que apuesta por la personalización, la compañía china busca recuperar el terreno que Apple le ha robado en un segmento que, según IDC, representa cerca del 40% de todos los envíos mundiales de portátiles.
El MacBook Neo aterrizó en el mercado a 700 euros en España (600 con descuento educativo) con el chip A18 Pro, el mismo que equipa el iPhone 16 Pro, construcción en aluminio y cuatro acabados cromáticos. Su irrupción fue calificada por la propia industria como una amenaza existencial para los fabricantes de Windows, pues Apple logró posicionamiento real en un segmento que prácticamente había ignorado hasta entonces. John Ternus, CEO de Apple tras su anterior etapa como jefe de hardware, presentó el dispositivo como un equipo "diseñado desde cero" para ser más accesible, en un contexto donde casi la mitad de las ventas de Mac corresponden a primeros compradores. Recientemente, Apple subió el precio del Neo a 800 euros para hacer frente a la crisis de componentes.
Ante este escenario, Lenovo ha decidido contraatacar con una propuesta que lleva la personalización varios pasos más allá. Donde el MacBook Neo ofrece cuatro colores, el IdeaPad Vibe presenta siete acabados desarrollados en colaboración con el Instituto Pantone: Dreamy Violet, Spicy Gold, Zen Green, Chill Blue, Radiant Coral, Moody Blue y Lowkey Grey. Además, los usuarios podrán personalizar las teclas mediante cubiertas intercambiables. Brian Leonard, vicepresidente de Innovación de Diseño de Lenovo, lo resumió así: "El color es la decisión de diseño más personal que toma la gente al elegir un dispositivo".
El Vibe es un portátil con chasis metálico que parte de 1,3 kg de peso y un grosor de 14,9 mm, disponible en tamaños de 14 y 15 pulgadas. Frente al único formato de 13 pulgadas del MacBook Neo, Lenovo ofrece mayor superficie de pantalla y dos plataformas de procesadores distintas. La versión base equipa chips Snapdragon X, que lo posicionan como un PC Copilot+ en las configuraciones con 16 GB de memoria o más, hasta un máximo de 24 GB de RAM en doble canal. La alternativa monta los procesadores Ryzen AI 400 de AMD, con memoria ampliable hasta 32 GB. Ambas plataformas admiten doble ranura SSD con hasta 1 TB de almacenamiento y utilizan gráficos integrados, sin GPU dedicada. Las versiones con procesadores Intel, probablemente de la familia Wildcat Lake, llegarán en una fecha posterior.
En el apartado de pantalla, el Vibe supera la propuesta de Apple: los paneles OLED, disponibles únicamente en los acabados Lowkey Grey y Moody Blue, ofrecen hasta un 100% de cobertura DCI-P3, mientras que la alternativa IPS alcanza el 100% de sRGB con tasa de refresco de 120 Hz en configuraciones seleccionadas. La conectividad es generosa: dos puertos USB-A, dos USB-C con DisplayPort y carga de 65 W, HDMI 1.4, lector de tarjetas microSD y toma de auriculares. La batería se ofrece en opciones de 50 Wh o 65 Wh según la configuración.
La estrategia de Lenovo parece clara: tomar nota de la lección que Apple ha impuesto en el mercado —los usuarios prestan atención a un ordenador barato si no parece barato— y superar a su rival en los apartados donde la competencia ha mostrado flaquezas, como la variedad cromática y las opciones de configuración. Las versiones con chip AMD llegarán en octubre, mientras que las equipadas con Qualcomm lo harán en noviembre, según confirmó The Verge.
El mercado de portátiles de gama de entrada llevaba años necesitando un revulsivo. El MacBook Neo demostró que existía una demanda latente para dispositivos bien construidos, con diseño cuidado y precios accesibles. Ahora, Lenovo ha respondido con rapidez y contundencia. La pregunta clave será si el resto de fabricantes —HP, Dell, ASUS, Acer— siguen el ejemplo o si Apple consolida su ventaja en este segmento antes de que la competencia reaccione por completo. Por el momento, el consumidor gana: más opciones, más colores y más configuración por el mismo precio.
