Lecciones tras vender 2500 grabadoras MIDI: el hardware no es tan difícil

Fuentes: What I learned selling 2500 MIDI recorders, part 1: Hardware is not so hard

Jamcorder, un dispositivo que registra de forma automática todo lo que se toca al piano sin intervención humana, ha alcanzado las 2500 unidades vendidas tras año y medio en el mercado. Su creador, procedente del mundo del software, relata que la mayor sorpresa del proyecto fue descubrir que la parte más compleja no fue el hardware, sino el software: unas 200000 líneas de código repartidas entre firmware, aplicación y herramientas de fabricación, desarrolladas a lo largo de más de tres años en una era previa a los modelos de lenguaje grandes.

El autor desmonta el mito de que fabricar hardware sea intrínsecamente difícil. Aclara que Jamcorder es un dispositivo sencillo por diseño: un único tornillo, una placa de circuito impreso, un molde de inyección con abundante ángulo de desmoldeo y sin correderas. Se eliminaron funciones como detección de batería baja, sensor de luz ambiente, botón de encendido físico e incluso USB-C para mantener la simplicidad. Con todo, sostiene que, incluso con un diseño más complejo, la vertiente hardware habría sido manejable; el verdadero reto habría sido escalar a 10 o 100 veces más producción o competir en mercados maduros como el de los relojes inteligentes o la automoción.

El artículo incluye recomendaciones prácticas para fabricar hardware a escala media: mantener una lista de materiales sencilla, evitar componentes de un único fabricante, asociarse con plantas de ensamblaje chinas, aspirar a un margen bruto del 70 % o superior, realizar el control de calidad final internamente, solicitar muestras antes de cada tirada y minimizar el tamaño del embalaje.