Las ventas de CD repuntan con fuerza en 2026 en plena fiebre por la tecnología retro
Las ventas de discos compactos (CD) experimentaron un repunte contundente durante la primera mitad de 2026, según datos publicados por la Recording Industry Association of America (RIAA). El formato, que muchos dieron por muerto tras el auge del streaming, generó 171,1 millones de dólares en ingresos entre enero y junio, un 58,6% más que los 107,9 millones registrados en el mismo período de 2025. En unidades, se comercializaron 17,5 millones de CD, lo que supone un incremento del 45,7% frente a los aproximadamente 12 millones del año anterior.
El resurgimiento resulta especialmente llamativo si se compara con el comportamiento del mercado en 2025, cuando el formato todavía atravesaba una fase contractiva. Según el informe anual de la RIAA, los ingresos por CD cayeron un 7,8% en el conjunto de 2025, al pasar de 338,9 millones de dólares en 2024 a 312,4 millones. Las unidades vendidas, por su parte, retrocedieron un 11,6%, desde 33,3 millones hasta 29,5 millones. Tras ese retroceso, las cifras de 2026 invierten la tendencia con un giro inesperado.
Para dimensionar el fenómeno conviene tener en cuenta dos advertencias metodológicas. En primer lugar, la RIAA cambió en 2025 su forma de calcular los ingresos, pasando del valor estimado en tienda al valor mayorista, lo que impide comparar directamente las cifras en dólares de 2024 y 2025, aunque sí las unidades vendidas, que reflejan el mismo descenso previo al repunte actual. En segundo lugar, las estadísticas oficiales no recogen el mercado de segunda mano —discos adquiridos en tiendas de segunda mano, mercadillos o heredados de padres millennials—, un canal que probablemente amplifica la magnitud real del fenómeno.
Los datos de la RIAA coinciden, en lo esencial, con los publicados en julio por la consultora Luminate, que cifró las ventas de CD en la primera mitad de 2026 en 16,3 millones de unidades. Luminate atribuyó una parte significativa del auge a las ediciones especiales lanzadas por grupos de K-Pop como BTS, y destacó que los compradores, principalmente de las generaciones Z y millennial, tratan los discos en buena medida como objetos coleccionables. De hecho, la consultora estima que solo alrededor de la mitad de los compradores de CD posee un reproductor capaz de reproducirlos.
Este regreso del CD se inscribe en una tendencia más amplia de recuperación del formato físico. Los ingresos totales por música en soporte físico —incluidos vinilos y CD— crecieron un 25,9% en el primer semestre de 2026 hasta alcanzar 731,5 millones de dólares, impulsados tanto por el avance del 58,6% en CD como por el 17,7% en vinilo. En unidades, el vinilo superó al CD en este período, con aproximadamente 26,5 millones de discos vendidos, un 21% más que en 2025, según Luminate. La categoría "otros formatos físicos", que agrupa singles en CD, DVD, casetes, SACD y DVD-Audio, creció más de un 73%, hasta 1,6 millones de unidades.
El movimiento responde, según analistas y medios especializados, a una creciente demanda de tecnología retro por parte de las generaciones más jóvenes. Teléfonos sencillos conocidos como dumbphones, cámaras digitales, máquinas de escribir, teléfonos fijos, vinilos y CD forman parte de un mismo fenómeno cultural que atravesó 2025 y 2026. Para la generación Z, estos dispositivos representan una suerte de nostalgia hacia una era tecnológica que no vivieron: un tiempo en el que el usuario tenía mayor control sobre cuándo interactuar con la tecnología y esta invadía menos la vida cotidiana con notificaciones, aplicaciones adictivas y algoritmos.
El ecosistema empresarial en torno a esta tendencia se ha expandido con rapidez. Startups como Tin Can, Ooma y Pinwheel fabrican teléfonos fijos pensados para niños; Light, Dumb Co, Minimal y la próxima BlackBerry-like Clicks producen teléfonos no inteligentes; y plataformas como eBay y Retrospekt dan salida al auge de dispositivos vintage.
Más allá del formato físico, el streaming mantiene su hegemonía económica sin señales de retroceso. Los ingresos por servicios de streaming crecieron un 4,7% en el primer semestre de 2026 hasta situarse en 4.900 millones de dólares, una cifra que multiplica con holgura los 731,5 millones alcanzados por todo el conjunto del formato físico.
El cuadro que dejan las cifras es claro: los CD y el formato físico no han desplazado al streaming, pero han dejado de ser una reliquia en extinción para convertirse en un nicho dinámico, retro y coleccionable, impulsado por una generación que busca otro tipo de relación con la música y la tecnología. De mantenerse este ritmo, 2026 podría cerrar como el primer año de crecimiento sostenido del CD en más de una década.
