El programa Upgrade de Apple, lanzado junto a Klarna, permite arrendar iPhones, iPads, Macs y relojes con cuotas mensuales reducidas durante uno a tres años, con la promesa de no pagar más que el precio total del dispositivo. The Verge ha analizado las condiciones y advierte de varias letras pequeñas que conviene conocer antes de firmar.
La principal advertencia es que se trata de un préstamo: Klarna, el servicio de compra ahora y paga después, es el propietario del dispositivo durante el arrendamiento y puede rescindir el contrato y exigir el saldo pendiente si se acumulan tres impagos consecutivos. Aunque Apple ha descartado que los iPhones pasen a un modo restringido por impago, la deuda podría derivar en cobradores. Además, Klarna utiliza los datos de los clientes para vender publicidad personalizada.
Otra cláusula sensible es el seguro AppleCare, que Apple recomienda contratar para devolver el equipo en buen estado: cuesta entre 3,99 y 9,99 dólares al mes, lo que dispara el coste total. También existe una penalización por cancelar o renovar antes de tiempo, y un periodo de seis meses tras el contrato en el que se siguen cobrando cuotas si el usuario no decide qué hacer.
En términos económicos, el reportaje compara el arrendamiento con la compra directa. Por ejemplo, arrendar un iPhone Air durante dos años cuesta 695,76 dólares; para quedárselo hay que añadir 303,24 dólares hasta los 999 dólares del precio de venta. En el caso del iPhone 17, pagar 551,76 dólares en dos años y devolverlo implica renunciar a unos 520 dólares que se podrían obtener vendiéndolo de segunda mano, ya que los iPhones pierden entre el 35% y el 40% de su valor a los dos años. El medio concluye que el programa interesa sobre todo a quien no puede pagar al contado y acepta los riesgos de un préstamo a plazos.
