El estudio Fountain 0 anunció esta semana una película generada íntegramente con inteligencia artificial titulada «Odysseus: The Fall», una reinterpretación de «La Odisea» que estará disponible en alquiler o compra digital este verano. La cinta, dirigida por Ash Koosha, se rodó con un presupuesto de «cinco cifras medias», una fracción de los 250 millones de dólares que Christopher Nolan ha invertido en su propia adaptación homérica, cuyo estreno se prevé que recaude entre 80 y 100 millones de dólares en su primer fin de semana. El tráiler, elaborado con el generador de vídeo Kling y la herramienta Nano Banana de Google, muestra el aspecto brillante e inerte que caracteriza al llamado «AI slop», con personajes modelados sobre rostros reales —el propio Odiseo está basado en la imagen de Koosha, que además dobla a todo el reparto.
El presidente ejecutivo de Fountain 0, Tom Rogers, sostuvo en Variety que el proyecto busca a espectadores que no suelen ir al cine pero sienten curiosidad por la IA, y añadió que confía en que la película anime al público a ver la versión de Nolan para comparar «el estado más alto del arte humano» con «el estado del arte en cinematografía con IA». La estrategia recuerda a la de Particle6 con la «actriz IA» Tilly Norwood o al audiolibro de «La Odisea» que ElevenLabs lanzó con una imitación digital de Michael Caine: intentos de las empresas de IA de colarse en la conversación cultural mediante golpes de efecto.
El artículo contextualiza estas maniobras como una reedición actualizada del antiguo cine directo a vídeo, ahora impulsado por la fiebre inversora en IA, y cuestiona que productos generados de forma casi automática puedan competir con el trabajo colectivo y artesanal que caracteriza a las grandes producciones de Hollywood.
