Las oficinas familiares de riqueza están priorizando las inversiones en inteligencia artificial, impulsadas por la búsqueda de retornos rápidos en un entorno de mercado volátil. Según Djoann Fal, asesora de inversiones en Atlas Capital, los gestores de fondos familiares eligen activamente las oportunidades de IA que ofrecen multiplicaciones de capital en plazos cortos, como tres meses, frente a estrategias de largo plazo. Este cambio de estrategia se debe a la alta liquidez disponible: las oficinas familiares supervisaban 5,5 billones de dólares en 2024, cifra que se proyecta a 9,5 billones para 2030. En lugar de depender exclusivamente de fondos de capital de riesgo, estas instituciones están adquiriendo participaciones secundarias en empresas privadas, lo que les permite acceder a activos de IA sin ceder el control de sus fondos a gestores externos. Un informe de UBS de 2026 indica que las inversiones alternativas, incluyendo capital privado y crédito privado, representan el 42% de las carteras promedio de estas oficinas. Aunque la actividad de inversión directa cayó en 2023 debido a las tasas de interés, el mercado secundario de IA se ha recuperado, ofreciendo una exposición más segura a empresas con trazas de clientes y ingresos probados. Expertos como Bruce K. Lee advierten sobre el riesgo de que una burbuja en IA afecte negativamente al mercado bursátil global, pero la mayoría de las oficinas familiares, según un informe de J.P. Morgan, priorizan la exposición a la IA para capturar el crecimiento a largo plazo, manteniendo al mismo tiempo una diversificación regional y de activos.
