Las hermanas Sarah y Judith Andic han declarado este viernes ante la jueza de Martorell (Barcelona) que investiga a su hermano Jonathan, primogénito y entonces presidente de Mango, por el presunto homicidio de su padre, el fundador de la firma textil Isak Andic, fallecido en diciembre de 2024 tras una caída en un sendero de Montserrat. Ambas han negado la existencia de conflictos familiares por el reparto de la herencia y han asegurado que participaban en la actualización anual del testamento, que se modificaba para compensar eventuales donaciones a alguno de los tres hijos.
Sus testimonios buscan desmontar la línea de instrucción de la jueza Raquel Nieto, que apunta a la mala relación entre padre e hijo, la supuesta obsesión de Jonathan por el dinero y el temor a que su padre desviara parte de su fortuna a una fundación de ayuda social como móvil del crimen. En la misma línea se pronunciaron en septiembre de 2024 ante los Mossos d'Esquadra, cuando calificaron la relación familiar de “buena”.
La jornada incluyó también la declaración de un psiquiatra que trató a padre e hijo en una única sesión y que discrepó de la terapeuta familiar, Julia L., quien había sugerido al fundador de Mango ceder en vida parte de su herencia al primogénito. El psiquiatra, eximido del secreto profesional por el Colegio de Médicos, entregó documentación y dispositivos al juzgado.
