Las fuentes 'anti-IA' son inútiles y contraproducentes

Fuentes: Anti-AI fonts are useless and harmful

Un argumentario técnico cuestiona la eficacia de las denominadas fuentes anti-IA, diseñadas para ofuscar el texto y dificultar su entrenamiento por parte de modelos de inteligencia artificial. Su autor sostiene que cualquier método de este tipo resulta inherentemente inviable: si un ser humano puede leer la información, también existe un modo de que una máquina la interprete, y los principales sistemas multimodales ya han aprendido a esquivar la mayoría de estas artimañas. Además, estas tipografías rompen la accesibilidad web: los lectores de pantalla y otras herramientas asistenciales procesan el texto ofuscado, lo que deja fuera precisamente a parte del público al que pretenderían proteger. La única alternativa pasaría por incrustar metadatos legibles por máquinas, lo que exige verificación de identidad humana centralizada y abre la puerta a filtros, censuras y paywalls. Los formatos más elaborados, basados en animaciones o vídeo, resultan inviables en el uso cotidiano de la web. El texto defiende que el libre acceso a la información, pilar fundacional de la web, se defiende mejor manteniendo el contenido en texto plano que embarcándose en una carrera armamentística de obfuscación que beneficia, a la postre, a quienes quieren levantar muros de pago y controlar la red.