La Agencia Nacional de Seguridad de Vuelo de Italia (ANSV) ha publicado un informe que identifica un patrón claro: de las 104 caídas de pasajeros registradas durante el embarque o desembarque en aviones italianos entre 2023 y 2025, 85 correspondieron a vuelos de Ryanair, la aerolínea irlandesa de bajo coste. Ampliando el foco al último lustro, las autoridades italianas documentan 489 caídas en aviones de la compañía, 360 de ellas en la escalerilla de entrada.
La causa está en un diseño singular: Ryanair es la única aerolínea de gran volumen que emplea en sus Boeing 737 una escalerilla integrada en la parte inferior de la puerta, más empinada y estrecha que las pasarelas o escaleras asistidas habituales. Este sistema permite a la compañía evitar el pago de tasas aeroportuarias por pasarela o escalera auxiliar y reducir los tiempos de turnaround, lo que abarata costes y aumenta las horas de vuelo.
La compañía minimiza el riesgo financiero: las indemnizaciones son puntuales, como los 31.000 euros que un tribunal de Sevilla le impuso en 2023 por la rotura de tibia y peroné de una pasajera. Frente a los más de 2.500 millones de euros de beneficio que Ryanair obtuvo en el primer semestre de 2025, la aerolínea asume estas contingencias como parte de su modelo de negocio. Las autoridades italianas, sin embargo, han reclamado explicaciones a la compañía.
