La startup de fusión Realta Fusion anunció esta semana un acuerdo con Madison Gas and Electric para construir una de las primeras plantas de fusión conectadas a la red eléctrica de Estados Unidos en Wisconsin. La planta, de 200 megavatios de capacidad —suficiente para abastecer una ciudad pequeña— se levantaría a mediados de la década de 2030. La eléctrica, además, realizó una inversión en la compañía, cuyo importe no trascendió. Realta reconvierte una antigua fábrica de Oscar Mayer en Madison como centro de I+D.
El pacto se inscribe en una oleada de alianzas entre eléctricas y empresas de fusión en todo el mundo, ante la ansiedad del sector eléctrico por garantizar suministro futuro y los avances técnicos de esta tecnología. Estos acuerdos aportan a las startups ingeniería, permisos, terrenos e instalaciones de interconexión, mientras las eléctricas aseguran acceso temprano a una fuente de potencia firme 24/7, en un momento de presión por la demanda de centros de datos de IA y las limitaciones de las renovables intermitentes.
Pocos acuerdos de este tipo se han cerrado hasta ahora. Commonwealth Fusion Systems (CFS) mantiene desde hace casi dos años una alianza con Dominion Energy para levantar la planta Arc, de 400 MW, cerca de Richmond (Virginia), con clientes compradores ya como Google y la italiana Eni. Helion trabaja con Chelan County PUD en Washington para su planta Polaris de 50 MW, con entrega prevista en 2028 a Microsoft. Type One Energy proyecta una planta de 350 MW en un antiguo sitio de carbón en Oak Ridge (Tennessee) con la Tennessee Valley Authority. En Europa, Proxima Fusion reacondiciona una vieja central nuclear en Baviera con RWE para su planta Stellaris, prevista para finales de la década de 2030.
