Las cámaras Flock rastrean mucho más que matrículas y se expanden con rapidez por EE. UU.

Fuentes: Flock cameras track more than your license plate, and they're spreading fast

Las cámaras de Flock Security, conocidas como lectores automatizados de matrículas (ALPR), se han multiplicado por Estados Unidos hasta superar las 100.000 unidades, la inmensa mayoría de este fabricante. Aunque se presentan como lectores de matrículas, su verdadera capacidad es más amplia: funcionan con una versión modificada de Android y permiten búsquedas en lenguaje natural sobre personas, vehículos u objetos, aunque carezcan de placa identificativa. Flock también comercializa cámaras con IA que rastrean personas, remolques móviles e incluso drones.

El sistema se contrata con municipios, barrios y empresas, y muchas policías se conectan a una red nacional compartida. La ACLU de Massachusetts ha denunciado que agentes de Texas pueden consultar las grabaciones de Massachusetts, y la ACLU de Colorado obtuvo registros que muestran más de 1.400 búsquedas realizadas por la policía de Denver por encargo de ICE, pese a que Flock no tiene contrato directo con agencias federales.

A las críticas por la intromisión en la privacidad se suman fallos de seguridad reiterados. El investigador Benn Jordan descubrió en diciembre de 2025 al menos 70 cámaras Flock expuestas en internet sin contraseña, con imágenes de niños en parques y otras escenas privadas, tras haber detectado en noviembre vulnerabilidades que permitían acceder al sistema mediante un botón físico y herramientas básicas de desarrollo Android. Flock ha descalificado a estos investigadores como “activistas que quieren desfinanciar a la policía”. Además, 404 Media ha documentado decenas de casos de agentes que usaron la red para acosar a exparejas y otras personas, sin necesidad de orden judicial.