El pleno de las Cortes de Castilla y León ha iniciado el nuevo curso político con la incorporación de tres nuevos procuradores de Vox —Silvia Guilarte, Javier Martínez y Mariano Veganzones— que ocupan los escaños de diputados nombrados altos cargos. En la misma sesión se han elegido los tres senadores autonómicos: Javier Maroto (PP), empadronado en Sotosalbos (Segovia), por tercera vez; Javier Iglesias (PP), expresidente de la Diputación de Salamanca; y Clara Martín (PSOE), exalcaldesa de Segovia y futura candidata municipal. Los senadores del PP y del PSOE sumaron 32 y 30 apoyos, respectivamente, mientras que Vox votó en blanco.
El líder socialista Carlos Martínez, en su estreno en la sesión de control, ironizó sobre el "test de arraigo" de Maroto ante Vox y advirtió al presidente Alfonso Fernández Mañueco de que el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones dispone de plaza de magistrado en la Audiencia Nacional como "seguridad política" para cuando deje la Junta. Mañueco respondió rechazando pactos con "los herederos de ETA" y criticando la amnistía y los acuerdos con "separatistas", en clara referencia a Pedro Sánchez. Martínez le reprochó su silencio durante los incendios de Ávila y lo comparó con Sánchez.
El pleno abordó también la modificación en Valladolid (gobierno PP-Vox) del protocolo de vivienda para víctimas de violencia de género, sustituido por el de violencia doméstica, lo que provocó la expulsión de la Coordinadora de Mujeres, presentes en la tribuna. La vicepresidenta Isabel Blanco condenó la violencia machista y acusó al PSOE de no haber reaccionado ante la ley del "solo sí es sí" ni ante los fallos en las pulseras telemáticas. El debate migratorio, con Nuria Rubio (PSOE) y el vicepresidente Carlos Pollán (Vox), se perfila como eje del nuevo periodo junto con las políticas de igualdad.
