El economista Noah Smith sostiene que las compañías de seguros médicos ocupan un papel secundario en el encarecimiento de la sanidad en Estados Unidos. Tras el asesinato del consejero delegado de UnitedHealthcare, Brian Thompson, en diciembre de 2024, una oleada de comentarios en redes sociales celebró el crimen, lo que el autor considera un reflejo del estrés social acumulado y de un profundo malentendido sobre el sistema de salud.
Smith argumenta que los proveedores —hospitales, médicos y personal sanitario— absorben la mayor parte del gasto excesivo del sistema, mientras que las aseguradoras operan con márgenes de beneficio reducidos, a menudo cercanos a cero. A pesar de ello, los ciudadanos perciben a las aseguradoras como el principal obstáculo porque son la parte del sistema que les deniega coberturas y tratamientos, lo que las convierte en un blanco fácil para el enfado popular, un fenómeno que el autor bautiza como "comedores de pecados".
El articulista advierte de que centrar las críticas y las políticas antitrust en las aseguradoras, en lugar de en los proveedores y en la estructura de precios hospitalaria, impide avanzar hacia una reducción efectiva del coste de la atención médica en el país.
