El relato de Hao Jingfang, publicado en Uncanny Magazine, se sitúa en una Pekín futurista dividida en tres espacios físicos y sociales. Lao Dao, un trabajador de cuarenta y ocho años de una estación de procesamiento de residuos en el Tercer Espacio, necesita desesperadamente doscientos mil yuanes para pagar la matrícula del jardín de infancia de su hija Tangtang. Para conseguirlo, acepta llevar un mensaje al Primer Espacio, la zona más privilegiada. La historia comienza cuando Lao Dao busca a Peng Li, un viejo conocido que en su juventud fue un viajero entre espacios. Peng Li vive ahora en una humilde vivienda pública; al principio se niega a ayudar, pero ante la urgencia de Lao Dao accede a guiarlo. El cuento explora la estratificación social extrema: mientras los ciudadanos del Tercer Espacio apenas pueden costear una comida de cien yuanes, en el Primer Espacio los precios son prohibitivos. Lao Dao ha ahorrado durante meses renunciando al desayuno, y planea esconderse en conductos de basura durante veinticuatro horas para cruzar al Segundo Espacio. La narrativa, cargada de detalles sensoriales —olores a basura, vapor de fideos, bullicio de vendedores—, refleja la lucha por la supervivencia en un sistema rígido. El fragmento presentado termina cuando la cuadrilla de limpieza avanza para iniciar el Cambio, el momento en que la ciudad se reconfigura físicamente. La obra es una crítica a la desigualdad y la deshumanización, con ecos de ciencia ficción social.
Lao Dao se adentra en el peligroso Primer Espacio
