La Xunta de Galicia ha aprobado una nueva reforma de la atención primaria sanitaria que destina 320 millones de euros hasta 2030. El plan, presentado por el presidente Alfonso Rueda y el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, introduce complementos retributivos para los médicos que atienden a pacientes más complejos, como ancianos o bebés, o que trabajan en zonas despobladas. Además, establece un límite de 30 consultas diarias para los profesionales de medicina familiar, reduciéndolo a 25 para pediatría.
La iniciativa busca mejorar la calidad del servicio mediante la creación de 644 nuevas plazas en medicina, enfermería y otras áreas como trabajo social o podología. Para evaluar el nuevo modelo de agendas, se probará inicialmente en 14 centros de salud, dos por cada área sanitaria. La retribución se vinculará al número de tarjetas sanitarias asignadas y a la complejidad de los pacientes, con una inversión inicial de 10 millones de euros para estos complementos.
En infraestructura, se construirán o reformarán nuevos centros de salud en 40 localidades con 217,6 millones de euros, y se destinarán 50 millones a la compra de equipos. Asimismo, 600.000 euros anuales se destinarán a colaborar con los ayuntamientos para reformar centros de su titularidad.
