La sonda Voyager 1 de la NASA se situará a un día luz de distancia de la Tierra el 18 de noviembre de 2026, a las 10:16:07 UTC, según los cálculos de los ingenieros de la misión. Se convertirá así en el primer objeto construido por el ser humano en alcanzar esa distancia. Lanzada en 1977, la Voyager 1 estudió de cerca Júpiter en 1979, donde descubrió dos lunas y un anillo, y Saturno en 1980, donde sumó cinco satélites más. En 2012 atravesó la heliosfera y entró en el espacio interestelar, logro que también fue pionero.
Para mantener operativa la nave, la NASA ha ido apagando instrumentos de forma progresiva, incluida la cámara, cuya última imagen fue el «punto azul pálido» captado el 14 de febrero de 1990. Sus tres generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG), alimentados con plutonio-238, proporcionaban en 2011 unos 270 vatios, el 76% de su potencia inicial, y pierden un 0,8% de capacidad cada año. Los ingenieros estiman que hacia 2030 las Voyager ya no dispondrán de energía suficiente para captar datos ni comunicarse con la Tierra. Después, continuarán su deriva silenciosa por el espacio interestelar; la Voyager 1 tardará unos 40.000 años en aproximarse a la estrella más cercana. A bordo, el disco de oro con saludos en 55 idiomas, música e imágenes de la Tierra seguirá siendo su única voz.
