El historiador israelí-estadounidense Raz Segal ha alcanzado un acuerdo de 250.000 dólares con la Universidad de Minnesota (UMN), más de dos años después de que la institución retirara la oferta para dirigir su Centro de Estudios del Holocausto y Genocidio. La oferta original, fechada el 5 de junio de 2024, se había producido tras la recomendación casi unánime de un comité académico que describió su candidatura como excepcional. Cinco días después, la universidad dio marcha atrás alegando haber recibido nuevas "perspectivas" de miembros de la comunidad. Documentos obtenidos por Segal a través de una solicitud de registros públicos, y compartidos en exclusiva con The Guardian, revelan una campaña de presión coordinada por donantes, legisladores y activistas proisraelíes. Entre los mensajes figura el de la donante Lynne Redleaf, que amenazó con retirar su apoyo económico si se mantenía la contratación. La universidad pasó de defender públicamente a Segal —incluso barajó declaraciones que negaban aplicar "pruebas políticas" en sus contrataciones— a retirar la oferta en un escueto correo firmado por el entonces presidente interino, Jeff Ettinger, que alegó la necesidad de "escuchar otras voces" dado el carácter institucional del puesto. Segal, judío y nieto de cuatro supervivientes del Holocausto, sostiene que la universidad lo consideró "el tipo equivocado de israelí y de judío" y denuncia una represalia inconstitucional contra la libertad de expresión. El Centro de Derechos Constitucionales, que lo representó, recordó que Segal describió la ofensiva israelí en Gaza como un "caso de manual de genocidio" en un artículo de opinión publicado días después de los atentados del 7 de octubre de 2023, en el que también calificó las acciones de Hamás de "crimen de guerra". Dos profesores de la junta asesora del centro dimitieron en protesta por la contratación. Segal anima ahora a otros académicos sancionados por criticar a Israel a "luchar".
