La Comisión Europea ha anunciado la estrategia de seguridad interior 'ProtectEU', un plan plurianual que busca fortalecer las capacidades de las fuerzas del orden mediante el acceso a datos cifrados. El documento, presentado como una visión y hoja de trabajo, no incluye propuestas legislativas concretas, pero establece las bases para exigir mecanismos técnicos que permitan a las autoridades acceder a comunicaciones privadas bajo la justificación de combatir el cibercrimen y el terrorismo.
La estrategia identifica seis áreas prioritarias, destacando la necesidad de herramientas más eficaces para la aplicación de la ley. Para ello, la UE propone crear hojas de ruta tecnológicas para un 'acceso legal y efectivo' a datos cifrados, término que expertos interpretan como la implantación de puertas traseras en el cifrado de extremo a extremo. Esta iniciativa genera preocupación entre empresas tecnológicas y defensores de los derechos civiles, quienes advierten que una puerta trasera comprometida por un actor estatal puede ser explotada por cualquier adversario, incluidos los estados hostiles que la propia estrategia busca contrarrestar.
Además del debate sobre el cifrado, 'ProtectEU' contempla aumentar el intercambio de inteligencia entre los Estados miembros y la capacidad de análisis único de la UE (SIAC). También prevé otorgar más poderes a Europol para investigaciones transfronterizas y a gran escala, transformándola en una agencia policial operativa plena. La Comisión asegura que se protegerán los derechos fundamentales y la ciberseguridad, aunque críticos señalan que estas garantías son difíciles de garantizar técnicamente una vez implementada la vulnerabilidad.
