La Comisión Europea ha impuesto a Google dos multas que suman 890 millones de euros por incumplir el Reglamento de Mercados Digitales (DMA): 460 millones por autopreferencia en Google Search y 430 millones por obstaculizar en Google Play las vías de pago alternativas para los desarrolladores. Es la primera sanción firme contra Google bajo esta normativa y llega menos de una semana después de los 550 millones impuestos a AliExpress bajo la Ley de Servicios Digitales.
Los incumplimientos afectan al núcleo del negocio de la compañía. En Search, Google coloca sus servicios (Shopping, Hotels, Flights, resultados deportivos) en posiciones superiores con formatos enriquecidos que los comparadores externos (Idealo, Trivago, Skyscanner) no pueden replicar. En Play, los desarrolladores no podían enlazar libremente a sus propias webs ni a tiendas alternativas para completar compras, y la empresa seguía cobrando comisiones sobre esas transacciones externas.
La Comisión concede a Google 60 días para corregir ambas prácticas. En caso contrario, se enfrentará a multas coercitivas de hasta el 5% de su facturación diaria mundial. Google acumula desde 2017 cerca de 10.000 millones de euros en sanciones europeas. La compañía ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal General de la UE.
Un aspecto clave del comunicado es la exigencia de que los AI Overviews también respeten las reglas de la DMA, lo que abre un nuevo frente regulatorio: un modelo de IA que sintetiza decenas de fuentes dificulta la separación nítida entre servicios propios y ajenos.
