La Comisión Europea ha concluido de forma preliminar que Meta no evaluó adecuadamente los riesgos de los diseños adictivos de Facebook e Instagram —autoplay, scroll infinito y recomendaciones altamente personalizadas— sobre la salud física y mental de los usuarios, incluidos menores y adultos vulnerables. El Ejecutivo comunitario sostiene que estas funcionalidades alimentan la necesidad de seguir deslizando la pantalla y sitúan al cerebro en "modo piloto automático", favoreciendo hábitos poco saludables y un uso compulsivo. Tras la notificación, Meta dispone de varios meses para impugnar los cargos. Su portavoz, Ben Walters, rechazó las conclusiones y alegó que la compañía ha desplegado Teen Accounts, que limitan a 15 minutos diarios el tiempo de pantalla en Instagram y permiten a los padres bloquear el acceso nocturno. La Comisión respondió que estas medidas, incluidos los tiempos de uso activados por defecto para adolescentes, no mitigan eficazmente los riesgos derivados del diseño adictivo, y que los controles parentales exigen una competencia técnica y un esfuerzo que muchos tutores no pueden aportar. Entre las recomendaciones figura desactivar por defecto funciones como el autoplay y el scroll infinito, implantar pausas efectivas y reorientar el sistema de recomendaciones para reducir la dependencia de la interacción. De no adaptarse, Meta podría enfrentarse a sanciones elevadas en virtud de la normativa europea.
