La Comisión Europea aplicará desde el 1 de julio un arancel del 50% al acero importado y reducirá un 47%, hasta 18,3 millones de toneladas anuales, las importaciones exentas de derechos dentro de 26 categorías siderúrgicas. El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, presentó la medida como una respuesta «equilibrada» ante la presión combinada de los aranceles de Estados Unidos —que han redirigido hacia Europa flujos de acero extracomunitario— y la sobrecapacidad mundial, que la OCDE estima en 721 millones de toneladas en 2027, más de cinco veces el consumo anual de la UE. La medida se dirige especialmente al acero de China, India y Estados Unidos, los tres mayores productores del mundo, que juntos superan la mitad de la producción global: China lideró con 960,8 millones de toneladas en 2025 (−4,4% interanual), seguida de India con 164,9 millones (+10,4%) y EE. UU. con 82 millones. Alemania, único país comunitario entre los diez primeros, cayó un 8,6%, hasta 34,1 millones. Además, las importaciones deberán acreditar la fase de «fundir y verter» en su trazabilidad. Sefcovic se reunió este lunes en Bruselas con el ministro chino Wang Wentao para intentar rebajar la tensión bilateral y alcanzar un acuerdo antes de octubre que evite una guerra comercial. La Comisión defiende que la medida protege los 300.000 empleos del sector siderúrgico europeo y facilita inversión en acero más limpio.
