La Comisión Europea ultima las negociaciones con la Administración Trump para cerrar un acuerdo marco de Asociación Reforzada de Seguridad Fronteriza (EBSP) que permitirá a las autoridades estadounidenses contrastar a los viajeros contra bases de datos biométricos y elaborar perfiles de seguridad. EDRi advierte de que el borrador filtrado, difundido por Statewatch en mayo de 2026, refleja casi por completo las exigencias de Washington y se aleja del mandato de negociación otorgado por el Consejo de la UE en diciembre de 2025.
El acuerdo prevé transferencias sistemáticas de datos biométricos y de indicadores subjetivos de riesgo desde bases de datos nacionales europeas hacia el Gobierno estadounidense, sin salvaguardas suficientes frente a la discriminación por opiniones políticas. EDRi señala que el texto no garantiza el nivel de protección esencialmente equivalente que exige la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE y que, tal como está redactado, sería probablemente declarado incompatible con el Derecho europeo, incluida la Carta de Derechos Fundamentales.
La organización urge a la Comisión y al Consejo a rechazar la presión de Washington y a no transferir datos personales a un país con un historial preocupante de violaciones de derechos humanos. Entre los riesgos concretos que cita figuran la posibilidad de detener en frontera a personas por su apoyo a los derechos trans, su oposición al Gobierno estadounidense o sus publicaciones en redes sociales sobre la situación en Gaza.
