La Unión Europea ha aprobado este lunes el mayor paquete de sanciones de su historia contra el complejo militar-industrial ruso, afectando a casi 1.600 personas y entidades. Esta medida, adoptada por unanimidad tras meses de tensiones, responde a la agresión continua de Moscú contra Ucrania, que ha golpeado deliberadamente infraestructuras civiles. El Kremlin desmiente una tregua temporal, mientras Ucrania acusa a Rusia de haber violado el alto el fuego energético propuesto por Estados Unidos.
Las nuevas penalizaciones se dirigen específicamente a 826 empresas rusas y 743 altos directivos, que generan una facturación anual de al menos 20.000 millones de euros y emplean a más de 250.000 personas. Según fuentes del Consejo Europeo, estas compañías suministran componentes esenciales para sistemas de armamento avanzados, incluyendo misiles y drones. Las medidas incluyen la congelación de activos, la prohibición de fondos y la restricción de viajes a la UE para las personas físicas sancionadas.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, defendió la medida argumentando que es necesario aumentar la presión sobre Moscú. Volodímir Zelenski agradeció la aprobación y reiteró que Rusia no aceptará el alto el fuego en el ámbito energético. Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia rechaza cualquier alto el fuego temporal, buscando en cambio una paz duradera. Mientras tanto, los ataques rusos continúan, con al menos tres muertes registradas en un ataque reciente cerca de Kramatorsk.
