El ensayo "The Tower Keeps Rising", fechado el 13 de julio de 2026, reflexiona sobre el impacto de la programación asistida por agentes de inteligencia artificial en la cohesión de los proyectos de software a gran escala. Tomando como punto de partida el cuadro "La Torre de Babel" de Bruegel y la lectura bíblica del episodio, el autor argumenta que el verdadero motor del progreso tecnológico no es la velocidad de producción de código, sino la coordinación entre personas mediada por un lenguaje común: la comprensión compartida de qué significan los conceptos, dónde están los límites del sistema y por qué la arquitectura tiene la forma que tiene.
El texto sostiene que esa comprensión se construía, en parte, gracias a la fricción del trabajo colaborativo —leer código ajeno, pedir aclaraciones, discutir en revisiones— y que esa fricción, aunque costosa, sincronizaba a los equipos. Los agentes de IA eliminan buena parte de esa fricción al permitir que cada programador modifique zonas del sistema de forma autónoma, con tests que pasan y explicaciones generadas bajo demanda, sin necesidad de hablar con los demás.
El resultado, según el autor, es un tipo inédito de Torre de Babel: a diferencia de la narración bíblica, donde la pérdida del idioma detuvo la construcción, en la ingeniería asistida por IA la obra puede continuar incluso después de que el entendimiento compartido ya se ha erosionado. La torre no se derrumba, y por eso lo que se ha perdido pasa desapercibido: simplemente sigue creciendo.
