La teoría de catástrofes aplicada al genio y al maníaco

Fuentes: Catastrophe theory; geniuses and maniacs

El matemático V. I. Arnold, en su libro sobre la teoría de catástrofes, propuso un modelo caricaturesco pero sugerente para describir la actividad de una personalidad creativa a partir de tres parámetros: destreza técnica (T), entusiasmo (E) y logros (A). Estos tres ejes forman una superficie en el espacio que, al proyectarse sobre el plano (T, E), genera una curva con una zona de discontinuidad. Quien cultiva la técnica con entusiasmo moderado recorre una rampa suave hacia los logros: el camino del “genio” estable. Quien parte de un entusiasmo elevado, en cambio, alcanza los logros únicamente tras adquirir un mínimo de formación técnica; si ese aprendizaje nunca llega, se produce un salto brusco y la persona cae en la región etiquetada como “maníacos”. El “catastrófico” es que un genio y un maníaco pueden compartir idéntica destreza e idéntico entusiasmo, diferenciándose solo en sus logros y en su trayectoria previa. Arnold ironiza sobre la teoría de catástrofes señalando que sus artículos se caracterizan por un descenso “catastrófico” del rigor y de la novedad de los resultados publicados, y el autor del texto vincula el modelo con los excesos conceptuales que físicos recientes y viñetas como las de xkcd han satirizado. Aun así, la figura 6 del libro resulta útil como caricatura del desarrollo intelectual y reaparece con frecuencia como analogía de procesos creativos.