La "Teoría de la Ensalada" es un ensayo humorístico que sostiene, con aparente rigor formal, que absolutamente cualquier comida es una ensalada. El punto de partida es la vieja polémica sobre si el perrito caliente es un sándwich, que derivó en debates sobre la categorización de otros alimentos hasta llegar a una pregunta incómoda: ¿puede una ensalada llamarse pizza? La respuesta, según los autores, es inquietante: una pizza es efectivamente una ensalada.
A partir de ahí, un grupo de compañeros de oficina dedicados a la pedantería decidió que ningún comestible se libra de la categoría. Para demostrarlo, el texto revisa y descarta varias definiciones tradicionales: la que exige verduras de hoja verde (excluye la ensalada de frutas), la que requiere mezclar los ingredientes hasta hacerlos indistinguibles (excluye la ensalada sin revolver), las prohibiciones explícitas como la de no llevar pan (falla al excluir la ensalada César por los picatostes), o las definiciones de Merriam-Webster (incluyen un plato de frutos secos y excluyen una ensalada templada).
La única definición que supera todas las pruebas es la más simple: una ensalada es cualquier combinación de al menos dos ingredientes. Un solo alimento aislado recibe nombres como "hiperensalada de baja entropía", "hipoensalada" o "protoensalada". El texto culmina con el Teorema 1, la "dualidad sopa-ensalada", que describe todos los alimentos como combinaciones de sopas e hiperensaladas según un coeficiente de "sopacidad", y con el Lema de las Bebidas, que argumenta que no existe forma formal de distinguir una bebida de una sopa sin sólidos.
