La temporada atlántica de huracanes de 2026 se perfila como una de las más flojas de los últimos años, según el pronosticador estacional de referencia, Phil Klotzbach, de la Universidad Estatal de Colorado. En su último y definitivo boletín, emitido este miércoles, reduce su previsión a nueve tormentas con nombre y cuatro huracanes, frente a las trece tormentas y seis huracanes que anunciaba en abril. Además, estima que la energía ciclónica acumulada de la temporada se situará en torno al 40 % de los niveles normales.
El comportamiento actual respalda esa revisión a la baja. Hasta la fecha solo se han formado dos tormentas con nombre, Arthur y Bertha, ambas de intensidad modesta y con centros que pasaron cerca o por encima de Houston, ciudad que ha sido el punto de mayor actividad. Por lo general, a estas alturas el Atlántico ya habría registrado tres o cuatro tormentas con nombre y al menos un huracán, y la energía ciclónica acumulada actual equivale a menos del 30 % de lo habitual. Las previsiones a una o dos semanas vista no muestran ondas tropicales amenazantes saliendo desde África.
La causa principal es un rápido fortalecimiento de El Niño en el Pacífico ecuatorial, un fenómeno que incrementa la cizalladura del viento sobre la cuenca atlántica y dificulta la formación y el desarrollo de ciclones. Aunque agosto concentra el grueso de la actividad, todos los indicadores apuntan a una temporada muy por debajo de la media y menos agresiva para las costas de Estados Unidos, desde el sur de Texas hasta Maine.
