La tarjeta perforada de Hollerith: el origen de la informática de datos

Fuentes: The punched card tabulator: Hollerith's invention of mechanized data processing

A finales del siglo XIX, la Oficina del Censo de Estados Unidos acumulaba un retraso operativo monumental: el recuento de 1880 había requerido más de ocho años. Herman Hollerith, un ingeniero de minas de Buffalo (Nueva York) que trabajaba en estadísticas de fabricación para el censo, propuso automatizar el proceso mediante una máquina eléctrica basada en tarjetas perforadas. Patentó su invention en 1884, perfeccionó el diseño con tarjetas en 1886 y obtuvo la patente definitiva en 1889. El sistema funcionaba con un principio binario: las clavijas atravesaban los agujeros de las tarjetas, cerraban un circuito eléctrico al contactar con mercurio y registraban un "1" en uno de los 40 contadores; la ausencia de agujero equivalía a un "0", la misma lógica que aún utilizan los semiconductores. En la prueba competitiva de 1888, Hollerith tabuló los datos censales en 72,5 horas, frente a las 100,5 y 144,5 horas de sus rivales. Para el censo de 1890, el sistema redujo el trabajo a dos años y ahorró al Estado unos 5 millones de dólares. El éxito llevó a una docena de países (Austria, Canadá, Cuba, Francia, Noruega, Filipinas y Rusia, entre otros) a adquirir la tecnología. En 1896 Hollerith fundó la Tabulating Machine Company, que en 1911 vendió al financiero Charles Flint por 2,31 millones de dólares (más de 65 millones actuales). Flint la fusionó con otras dos firmas para crear la Computing-Tabulating-Recording Company, rebautizada International Business Machines Corporation (IBM) en 1924. Hollerith fue incorporado al National Inventors Hall of Fame en 1990 por haber transformado la tabulación de datos en una herramienta estratégica para la sociedad moderna.