La tarjeta ColorChecker, conocida en el sector como la herramienta de referencia para calibrar el color en fotografía, celebra su 50 aniversario. Calibrite, su actual propietaria, ha lanzado un museo virtual que recorre las cinco décadas de historia del producto mediante una línea temporal, datos curiosos, el propósito de cada una de las 24 muestras y un cuestionario interactivo.
El diseño original se presentó en un artículo de 1976 titulado "A Color-Rendition Chart", firmado por C.S. McCamy, H. Marcus y J.G. Davidson cuando Macbeth era una división de Kollmorgen. La clave técnica era fijar cada muestra a un valor de reflectancia espectral en lugar de a una mezcla de tintas, lo que garantizaba su reproducibilidad y fiabilidad en distintos materiales e iluminaciones.
Con la llegada de la fotografía digital, la tarjeta se integró en flujos como los de Adobe Lightroom o DxO PhotoLab para generar perfiles de cámara personalizados a partir de archivos RAW. La versión ColorChecker Digital SG amplió la paleta a 140 cuadrados, añadiendo una escala de grises de 17 pasos y 14 muestras específicas para tonos de piel. A lo largo de su historia, la marca pasó por Gretag, GretagMacbeth y X-Rite antes de llegar a Calibrite, y su tamaño se redujo desde las aproximadamente 13 por 9 pulgadas originales hasta versiones del tamaño de un sello para trabajos macro. Cincuenta años después, los fotógrafos siguen recurriendo a ella por la misma razón de siempre.
